No. 154 23ENE58. A 68 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO DEL 23 DE ENERO DE 1958
- milbreuster
- 22 ene
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La madrugada del 23 de enero de 1958, el General Luis Felipe Llovera Páez, quien ocupaba el cargo de Ministro del Interior y de Comunicaciones, le dice a Pérez Jiménez “Vámonos, Pérez, que el pescuezo no retoña”.


Dando continuidad al escrito No. 151, “ALZAMIENTO DEL 1ro. DE ENERO DE 1958”, continúo diciendo, que a pesar de la vasta literatura existente, persisten matices que merecen ser rescatados. Por ello, más allá de las crónicas conocidas, hoy retomo la saga con el “Golpe del 23 de enero”. Los personajes y sucesos están entrelazados por una relación de causa y efecto que compone el argumento de nuestra historia reciente, obligándonos a estudiarla y, por qué no, a recordarla, cuestión que hago en esta entrega.

A continuación señalo hechos ocurridos en el mes de enero de 1958, que produjeron el abandono del poder, del General de División (Ej.) Marcos Evangelista Pérez Jiménez:
- Día 1: Estalla lo que se conoció como: el “Alzamiento del 1ro., de enero”, al mando del Cnel. (Ej.) Enrique Hugo Jiménez Trejo y el May. (FAV) Martin Parada; sofocado el 2 de enero.

- Día 2: Pérez J., improvisa el discurso dirigido de nuevo a la nación, acompañado del Estado Mayor. Ese día no circula la prensa; son detenidos editores y periodistas, entre ellos, el director del diario “La Religión”, el padre Jesús Hernández Chapellín y la Seguridad Nacional allana las redacciones y talleres de los periódicos.
Circula otro manifiesto de la Junta Patriótica.
Felipe Gagliardi (beneficiario del fabuloso negocio de la construcción), da a conocer que más de diez mil italianos están listos para defender al gobierno con las armas en la mano.


- Día 4: la Junta Patriótica publica el manifiesto titulado: “Pueblo y Ejército unidos contra la usurpación”.
- Día 5: Pérez J., ordena la detención de un nutrido número de Oficiales de las Fuerzas Armadas y anuncia un cambio en el gabinete.

- Día 7: Los estudiantes tanto de universidades como de liceos, inician serias manifestaciones de protesta contra el Gobierno.

- Día 9: Se anuncia un alzamiento de Oficiales de la Armada venezolana, en La Guaira (ordenan zarpar cinco buques de la flota y colocarlos en frente al puerto; siendo el Destructor “Zulia”, el que lideraba el movimiento. Este alzamiento es dominado por el General Rómulo Fernández, (Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas), al negociar con los sublevados, y ofrecerles ciertas garantías para la institución armada. Como consecuencia de este movimiento, renunciaron miembros del gabinete de gobierno, saliendo el Ministro de Relaciones Interiores: Laureano Vallenilla Lanz, y Pedro Estrada, jefe de la Seguridad Nacional (policía política del gobierno), así como el gobernador del Distrito Federal: Guillermo Pacanins Acevedo.
- Día 10: Fueron nombrados y juramentados los nuevos ministros, (El General Rómulo Fernández, Ministro de le Defensa). En las calles de Caracas y en las principales ciudades del país, continúan las manifestaciones de protesta contra el gobierno

- Día 12: Son realizados mítines a la salida de las fábricas de Caracas y paros en los liceos en protesta contra el plebiscito que sería realizado el día 15 de este mes.
- Día 13: Pérez J., reorganiza su gabinete de gobierno; destituye y arresta al recién nombrado General Rómulo Fernández, y asume entonces, él mismo, el cargo de Ministro de la Defensa.
Se celebra una reunión del denominado “Comité Cívico Militar” -grupo clandestino que aglutinaba a civiles y militares opositores, entre los que destacaban: Fabricio Ojeda (URD) en representación civil, y militares como el Almirante Wolfgang Larrazábal- encargado de coordinar acciones en contra del gobierno.
La Junta Patriótica llamó a una huelga general, la cual fue suspendida al día siguiente hasta nuevo aviso.
Aquí la famosa reprimenda dada ese día por Pérez J, a su compadre el General Fernández: “Yo lo saqué del anonimato. De Teniente Coronel lo hice jefe de la Guarnición de La Guaira. Después lo nombré Jefe de Agrupamiento. Lo ascendí a Coronel y después a General sin pasar por curso. Todo lo que usted es, me lo debe a mí … Sin esperar respuesta, Pérez continuó en alta voz y rojo de rabia, mientras agitaba en la mano un fuete de cuero: y usted quería que yo me fuera al exterior y conspiraba contra mi autoridad. Yo le voy a demostrar a usted quién es el que manda aquí. Hoy mismo usted saldrá en una misión para el exterior”.
A la una de la tarde el General Fernández es obligado a salir del país; llevado al aeropuerto de La Carlota y enviado a Ciudad Trujillo, República Dominicana.

- Día 15: Circula el "Manifiesto de los Intelectuales", firmado por destacadas figuras de la cultura y del pensamiento venezolano, que reclamaba la libertad democrática y solicita que los poderes públicos sean la expresión genuina de la voluntad popular.
Se celebra en todo el país el plebiscito, evento que buscaba la ratificación del mandato presidencial de Pérez J., por 5 años (1958-1963); pero que en realidad aumentó el descontento popular y militar. (Para sorpresa de todos el 5 de noviembre de 1957 Pérez J., presentó al Congreso un proyecto de Ley para un plebiscito sobre la continuidad de su mandato por 5 años más, quedando este finalmente decidido para el 15 de diciembre de ese mismo año, ya el descaro de la dictadura tocaba su cenit).
- Día 16: Es clausurado el Liceo Andrés Bello por disposición del Ejecutivo. Muchos de sus estudiantes se enfrentan a las fuerzas policiales del régimen.
- Día 17: La Junta Patriótica publica el manifiesto titulado: “Unidad nacional contra la usurpación”; ésta se había formado en la clandestinidad, con la reunión de representantes de los partidos opositores, y figuras claves como Fabricio Ojeda, del partido Unión Republicana Democrática (URD), Guillermo García Ponce, del Partido Comunista de Venezuela, (PCV), Enrique Aristeguieta Gramcko, Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) y Silvestre Ortiz Bucaram, Acción Democrática (AD),
- Día 20: Pérez Jiménez es proclamado presidente de la República por el Consejo Supremo Electoral, luego del abrumador resultado de 2.374.790 votos a favor, para gobernar durante cinco años más, contra 186.015. Sin embargo, tanto las elecciones como sus resultados fueron desconocidos por los miembros de la Junta Patriótica.
- Día 21: Se inicia una huelga en la prensa y luego, estalla una huelga general en todo el país, y en consecuencia, el gobierno impone un “toque de queda”.
- Día 23: Las Fuerzas Armadas se suman al movimiento contra el régimen. Pérez Jiménez, abandona junto con su familia el país. Asume el gobierno una Junta Militar integrada por oficiales de las Fuerzas Armadas Nacionales, presidida por el Contralmirante Wolfgang Larrazábal Ugueto.

Ahora profundizaré un poco, en el mundo militar, sobre el último día del gobierno del General Marcos Evangelista Pérez Jiménez:

El día 22 se produjo un alzamiento de los Oficiales de la Base Naval de Mamo (Catia la Mar) y de la Comandancia General de la Armada, ubicada en el Centro Simón Bolívar de Caracas. Este movimiento estaba liderizado por el Capitán de Navío José Vicente Azopardo, que a su vez mantenía comunicación con sus compañeros de conspiración que se encontraban en la Escuela Militar, entre ellos el Capitán (Ej.) Felipe Párraga Núñez, el Teniente (FAV) José Luis Fernández, el Teniente (GN) Ítalo Brett Smith y el activista civil el Dr. Oscar Centeno Lusinchi.
En horas de la noche en la Escuela Militar de Venezuela, cuyo Director era el Cnel. Pedro José Quevedo, según versión aportada por cadetes de ese momento, se les entregó su armamento individual con su respectivos cargadores y se aplicó el “Plan de Defensa Inmediata” de la institución; a estos imberbes no se les dio ningún tipo de explicación de lo que estaba pasando, sin embargo se rumoraba entre ellos que serían atacados por tropas del Batallón de Infantería “Bolívar”. A su vez comenzaron a llegar a la Escuela un número considerable de Oficiales de las diferentes Fuerzas.

Debo destacar que parte de esos oficiales que llegaban a la Escuela Militar, estaban sublevados y buscaban obtener un efecto psicológico en los Oficiales de las Fuerzas Armadas que no estaban aún comprometidos con el movimiento insurreccional; hablan con el General Quevedo, sobre el propósito del movimiento, y lo convencen para aparentar que el “Alma Mater” estaba sublevada y que apoyaban que Pérez J. debía abandonar el país, para la paz de la nación. A Pérez J., le informan de esta novedad y llama varias veces, vía telefónica, al General Quevedo, quien no lo atendió, por lo cual dedujo que la Escuela Militar estaba sublevada.
El Teniente Coronel (Ej.) Simón Adolfo Medina Sánchez, Comandante del Batallón Bolívar, leal al régimen, solicita autorización para tomar militarmente a la Escuela Militar y de acuerdo con lo contado por el Mayor José Cova Rey, piloto presidencial y Ayudante de la Casa Militar, Pérez J., le respondió a Medina S.: “Prefiero irme antes que matar cadetes”.
Pérez J., realiza varias llamadas a diferentes Unidades Militares, para constatar cómo estaba su aceptación, (no se sabe cuál fue el resultado de esa consulta); seguidamente llamó a su esposa quien se encontraba en la Embajada de la República de Paraguay y le dijo que arreglara todo para salir del país esa misma noche.
A eso de la media noche, los Oficiales sublevados, a través del Capitán de Navío José Vicente Azopardo, le hacen llegar a Pérez J. un “ultimátum verbal” de renuncia o abandono del poder. “…Usted debe irse, pero le daremos las condiciones para que se vaya”

Tras un día de fuertes acontecimientos, a la 1:00 de la madrugada, el General Marcos Pérez Jiménez llamó a su conductor de confianza: Juan José Montilla y salió del Palacio de Miraflores, rumbo a la Base Aérea de La Carlota, Caracas, donde lo esperaban: su esposa Flor Chalbaud, sus hijas, familiares y colaboradores más cercanos. Después de sortear varios inconvenientes, lograron abordar el avión C-54 Skymaster, el célebre avión presidencial llamado “La vaca Sagrada” y salir a las 3 de la mañana, para la República Dominicana.

La Junta de Gobierno, que asumió el poder temporalmente, presidida por Wolfgang Larrazábal, estaba conformada inicialmente, por los Coroneles Carlos Luis Araque, Pedro José Quevedo, Roberto Casanova y Abel Romero Villate y como secretario de la Junta un civil: Édgar Sanabria. Un día después Casanova y Romero fueron sustituidos por Eugenio Mendoza y Blas Lamberti.
Me extendí un tanto en el escrito, pero antes de culminar quiero dejarles tres frases icónicas expresadas por el General Pérez J., en el libro “Habla el General”, de Agustín Blanco Muñoz, publicado en 1983; refiriéndose al final de su gobierno, donde “negó tajantemente” que hubiese sido derrocado:
"Me cansé de sofocar intentos de golpes de Estado"
"Me fui, porque si amanezco, en Miraflores, iba a tener que fusilar a mucha gente y no quise hacerlo"
"Salí de Venezuela sin que me pusieran un revólver en el pecho. Nadie me empujó (…) En ese momento no estábamos recibiendo tiros de ninguna parte, ni había ninguna Unidad alzada".
Y en cuanto a la “famosa maleta” que dejó olvidada, dijo lo siguiente: "Toda persona que sale de viaje lleva sus maletas y tiene que llevarse en ellas los valores que tenga (…) en una de mis maletas iban valores que tenía en mi casa, producto de negociaciones hechas con entera honorabilidad, producto de ahorros, etc. Y entonces cometí la tontería de decir: cuiden esa maleta. Lo percibieron unos oficiales y en el momento de embarcar se apropiaron de la maleta".

En conclusión, el 23 de enero de 1958 no fue un evento aislado, sino la culminación de una crisis de legitimidad donde la presión civil y el quiebre del consenso militar se entrelazaron. Más allá de las polémicas frases de despedida y el mito de la maleta olvidada, esta fecha simboliza el cierre de una etapa de personalismo autocrático y el complejo nacimiento de la era democrática venezolana, recordándonos que el destino de una nación siempre termina por imponerse sobre las voluntades individuales o la permanencia de un hombre en el poder.
Transcribo parte de lo escrito por Luis Heraclio Medina Canelón, abogado e individuo de número de la Academia de Historia del Estado Carabobo, en su artículo: “La Vaca Sagrada: Mitos y Realidades”

“
…Según relataba el Mayor José Cova Rey, piloto presidencial y ayudante de la Casa Militar, la idea original de Pérez Jiménez era irse en un avión de Aeropostal, pero Llovera Páez lo hizo desistir de esa idea ante la seguridad de que los golpistas no permitirían que se trasladara ese avión desde Maiquetía hasta La Carlota. Entonces deciden utilizar a “La Vaca”. La primera dama de la república, doña Flor, y sus niñas se encontraban en la embajada de Paraguay y es trasladada, sin ningún inconveniente, por el jefe de la Casa Militar, el Coronel Alberto Paoli, hasta la Carlota. Simultáneamente llegaron de Miraflores el presidente, acompañado de sus colaboradores más cercanos Llovera Páez, Fortunato Herrera, Raúl Soulés Baldó, Gutiérrez Alfaro y sus familiares, un total de unas veinte personas. El Mayor Cova Rey, quien pilotaría el avión se encontró con que los altos oficiales que habían sido comisionados para poner en condiciones de vuelo el avión presidencial se habían ido de su puesto. Entonces Cova chequea el avión y se da cuenta de que no tiene suficiente gasolina, por lo que sugiere a MPJ que utilizaran un avión más pequeño, un DC3, a lo que Pérez se niega ya que tendrían que dejar a la mitad de los acompañantes. Pérez Jiménez le sugiere a Cova ir en “la Vaca” hasta Orchila y pedir que les envíen la gasolina que falta para completar el vuelo, a lo que Cova le responde: “Negativo mi General, cuando este avión despegue Ud. ya no será presidente”. Ante la situación se pide una cisterna de combustible a Maiquetía, pero es incendiada por los exaltados en plena autopista. Más tarde se pide otra cisterna, que puede llegar a La Carlota fuertemente escoltada, hora y media después, ante el desespero de los viajeros. A las tres y diez minutos de la madrugada todo está listo para salir, pero no hay copiloto, el Oficial que debía cumplir esa función, se había ido. El mecánico que debía acompañar el vuelo, al ser requerido por el Mayor Cova que suba en el avión, hace la “señal de costumbre” con los dedos y le dice “Miiii”.negándose a abordar. Aparece otro Maestro Técnico Antonio Márquez Bello, que se incorpora a la tripulación. Finalmente despegan sin luces de balizaje, con la colaboración de algunos vehículos que alumbraron la pista con sus faros. Con el temor de ser atacados por las baterías antiaéreas del Ministerio de la Defensa o de los buques alzados frente a Maiquetía, tomaron rumbo Curazao y luego República Dominicana, a donde llegaron sin novedad. Un mes después el mismo Cova Rey trajo “La Vaca” de regreso a Venezuela…”

Puerto Odaz, 23 de enero de 2026
MILTON R. ABREU A.
Coronel Ejército Siglo XX





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