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No. 150 SALUDOS DE FIN DE AÑO 2025

 

“Las campanas de la iglesia están sonando

Anunciando que el año viejo se va

La alegría del año nuevo viene ya

Los abrazos se confunden sin cesar”.

 

Para el año 1963 el  jadacaquivense Néstor Jesús Zavarce Sierralta; cantante y actor, mejor conocido como “Néstor Zavarce”, estrena la canción “Faltan 5 pa’ las doce”, del insigne compositor, músico y poeta tequeño: Oswaldo Oropeza, canción que se  convirtió rápidamente en un himno latinoamericano para despedir el año.

 

La noche de este 31 de diciembre nos preparamos para despedir el año; lo que muchos países han denominado “Nochevieja” y que nosotros los venezolanos la decimos “Noche de Fin de Año”, bueno es que nosotros, aunque compartimos raíces hispanas con otros países, somos un crisol cultural que desarrollamos un sabor propio, que está marcado por nuestra ubicación geográfica (caribeña), nuestra historia de inmigraciones masivas y nuestra identidad mestiza, en resumen; somos “únicos”, que hacemos de esta fecha un  evento social de alegría, esperanza y rituales propios como: Llevar ropa interior amarilla o roja (para el amor); comer una uva por cada campanada para atraer la buena suerte en el año nuevo; dar una vuelta a la manzana con una maleta vacía para atraer viajes; colocar un billete en el zapato derecho o sostenerlo en la mano para tener dinero todo el año; doblar un billete de un dólar en forma de pirámide y colocarlo en la cartera; comer una cucharada de lentejas  justo a la media noche, para que durante todo el año nuevo tengamos  dinero y abundancia de todo lo bueno , etc.

 

También acostumbramos a decir, ya en todo el país, “esperar el cañonazo”, para cuando son las doce de la noche del 31 de diciembre;  tradición que según el escritor y humorista Aquiles Nazoa, (n. Caracas-17MAY1920, f. Caracas- 26ABR1976),  se remonta al año 1871, cuando sonaba la última campanada de la Catedral en Caracas, se disparaban tres salvas con unos cañones que se encontraban en el antiguo Cuartel San Carlos,  y que posteriormente lo hacían en La Planicie donde funcionaba  la Escuela Militar; estos cañones popularmente los denominaban: “La Cochina”, “La Verraca” y ”La Casaca”.

 

Esa tradición del cañonazo quedó en la memoria del caraqueño y se replicó hasta el último rincón  del país, además quedó inmortalizado en temas musicales de la época decembrina, por cierto de compositores mirandinos, como: el aguinaldo “Fuego al cañón”, de Oswaldo Oropeza, popularizado a finales de los años sesenta por Los Tucusitos y la gaita  “El cañonazo” de Manny Delgado, popularizada en 1997, por el conjunto gaitero Maracaibo 15.

 

Antes de finalizar, les invito a celebrar esta noche en el calor del hogar, actuando siempre con prudencia pero sin dejar de lado la alegría de nuestras tradiciones. Que no se nos olvide la práctica de esos acostumbrados ritos al son de “ Faltan Cinco pa’ las doce”. Que la tradición nos guíe hacia un gran 2026.

 

Al cerrar este 2025 quiero, en nombre de mi esposa Irvid, mis hijos y en el mío propio, enviarles un fuerte abrazo y mi más profundo afecto a todos: mi familia, amigos, compañeros de promoción y de  trabajo y a quienes siguen mis palabras como lectores. Que el 2026 nos reciba con los brazos abiertos, colmado de éxitos personales y, sobre todo, de esperanza y prosperidad para nuestro querido país. ¡Mis mejores deseos en este ciclo que comienza!

 

Feliz Año Nuevo 2026

 

Caracas, 31 de diciembre de 2025

 

MILTON R. ABREU A.              

Coronel Ejército Siglo XX

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

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